1 kg de salmón (cortado para marinar)
Sal
Pimienta blanca molida
Eneldo
Azúcar
Esta recetilla, que se la debemos a la tía-abuela Juani, es bastante fácil pero hay que darle su puntillo. Mucha gente ha intentado hacerla y no entiendo como les ha salido mal. Me fastidia un poco darla porque la gente se va a dar cuenta que es muy fácil hacerla y me van a quitar la patente. El resultado es espectacular.
Lo primero, hacemos una mezcla en partes iguales de sal, azúcar, pimienta blanca molida y eneldo (vale el de bote, no hace falta salir campo través a buscarlo) para 1 kg más o menos una cucharada sopera colmada de cada. Mezclamos todo bien en un tarro y echamos la mitad del potingue cubriendo todo el salmón. No hace falta que la capa sea muy gruesa, simplemente lo tiene que cubrir entero. Primero colocaremos el lado de la piel hacia abajo. La receta original dice que hay que tenerlo 24 horas en la nevera, yo normalmente lo dejo 36/48 horas depende del grosor del trozo.
Suele soltar un poco de agua, que iremos retirando cuando nos acordemos, no hace falta estar vigilándolo constantemente. Cuando este listo por un lado, haremos lo mismo por el lado de la piel con la otra mitad de la mezcla. Y dejamos otras 24/36 horas, aquí podemos dejarlo un poco menos porque estará marinado probablemente más de la mitad.
Para preparar lo metemos debajo del grifo (con el agua abierta, cenutrios) para quitarle la capa de mezcla y luego, con un cuchillo afilado lo cortamos en láminas lo más finas posibles. Es esencial echarle un buen chorro de limón un poco antes de consumirlo.
(La foto del salmón ya cortado es prácticamente imposible hacerla porque siempre hay un zampón que se lo empieza a pimplar antes de poder hacerle la foto).


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